7. BÚSQUEDA DE EMPLEO EN LINKEDIN

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Era un agradable domingo de primavera y Juanito decidió salir a desayunar a la terraza del bar de enfrente de su casa. Tenía una importante tarea pendiente, pero no quería desaprovechar los primeros rayos de sol de la mañana, por lo que cogió su Tablet y un cuaderno y se puso en marcha.

Ya en el bar, y después de tomar su café con leche, puso manos a la obra y empezó a construir su perfil de Linkedin. Era consciente de la importancia de esta red social a la hora de desarrollar su marca personal y buscar trabajo, pero esa mañana no se sentía demasiado inspirado, y no lograba plasmar por escrito todo lo que quería contar de sí mismo.

Después de darle unas cuantas vueltas decidió pedir un croissant de chocolate (había sido un pingüino muy goloso desde pequeño y el chocolate siempre lo ayudaba a pensar), y empezó a bucear por la red en busca de consejo. Con lo que ya le había contado su amigo Pablo y lo que encontró al cabo de un rato ya tenía en su cuaderno las 10  pautas clave que no podía olvidar:

 

  • La foto de perfil – debe ser una foto formal, pero que a la vez represente de forma objetiva mi perfil. No tiene sentido que un profesional de design salga en traje y corbata, ni que un director de finanzas salga en ropa de deporte, por ejemplo. Ah y una sonrisa nunca viene mal!

 

  • La cabecera – Linkedin ofrece la posibilidad de poner una cabecera y voy a aprovecharlo para dar a mi perfil un aspecto más visual. Lo ideal es tener alguna imagen relacionada con mi profesión o sector.

 

  • El extracto: Es el párrafo introductorio que sale antes de la experiencia, y es un espacio muy interesante para hacer un breve resumen de mi perfil e intereses.

 

  • Experiencia – el perfil de Linkedin no es un cv, por lo que se deben publicar solo aquellas experiencias que aporten valor al perfil de trabajo que estoy buscando. (vaya, creo que no pondré entonces mis dos veranos como vigilante en las playas de la Costa Brava…). También es importante en este punto utilizar keywords propias de mi profesión o sector, ya que esto me ayudará a aparecer en los resultados de las búsquedas realizadas por los recruiters.

 

  • Antecedentes académicos: aquí pondré mi título universitario y algún otro curso importante a nivel profesional. También tengo que mencionar mi dominio de idiomas y manejo de programas informáticos.

 

  • Contactos: la posibilidad de conectar a profesionales de todo el mundo es la clave del éxito de Linkedin, así que tengo que hacer crecer mi red. Esta red se construye de contactos personales, académicos o profesionales, referentes de mi sector o profesionales de empresas que me interesen, entre otros.

 

  • Recomendaciones: Tengo que solicitar a mis contactos que me escriban alguna recomendación, esto me ayudará a enriquecer mi perfil. Si tuviera experiencia laboral se lo pediría a los compañeros, jefes, proveedores, clientes, etc., pero de momento me limitaré a pedírselo a mis profesores.

 

  • Grupos: hay multitud de grupos en Linkedin, y lo ideal es crear, participar y unirse a algunos de ellos. Voy a buscar los que estén relacionados con mis áreas de interés profesional y enterarme de lo que se habla  por ahí…

 

  • Empresas: la gran mayoría de empresas tienen su página corporativa en Linkedin, donde publican noticias, actualizaciones y ofertas de trabajo. Es una oportunidad única para conocer mejor su cultura y estar al día con sus novedades, así que tengo que seguir a las que me interesan desde ya!

 

  • Búsquedas de empleo: el buscador de Linkedin es una herramienta muy potente a la hora de buscar empleo. Añadiré unos criterios y palabras clave al filtro y guardaré la búsqueda para recibir notificaciones periódicamente.

 

Y después de dos horas de intenso trabajo Juanito tenía ya su perfil en Linkedin, había empezado a seguir a grupos y empresas y solo le faltaba realizar una búsqueda para conocer las ofertas laborales adecuadas a su perfil. Las ofertas para ingenieros pingüinos eran escasas y en todos los casos solicitaban el dominio de una segunda lengua. Una opción intermedia pero que quizá pudiese ayudar a Juanito a incorporarse al mercado laboral de inmediato y coger experiencia era marcharse al extranjero. A Juanito le atraía la idea de trabajar un año fuera de Pingüi York. y de vivir la experiencia de un ambiente internacional y multicultural. Tres fueron las ofertas que, por las características del proyecto y la ubicación, más le llamaron la atención:

a) Construcción de una autopista en Oriente Medio

b) Mantenimiento de una plataforma petrolífera en el Mar del Norte

c) Creación línea ferroviaria en Asia Oriental

Las tres ofertas tenían algo que movilizaba su espíritu aventurero, pero había una de ellas que le atraía de especial manera… Nervioso ante la posibilidad de encontrar su trabajo soñado hizo click en “aplicar” y lanzó su candidatura. La suerte estaba echada…

CATIA NEVES

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6. MI MARCA PINGÜINAL

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Ya había completado los primeros pasos, había organizado de manera fácil y comprensible, su breve trayectoria profesional y había conocido el mundo de la búsqueda de trabajo en internet.

Después de haber navegado durante largo tiempo en la red indagando sobre cómo elaborar su currículum, había encontrado algo que se llamaba Personal Branding. No sabía muy bien qué podía ser y decidió seguir leyendo.

Cuanto más leía, más encontraba la misma reflexión: “la primera impresión es lo que importa” y “sólo tendrás una oportunidad para dar una primera impresión”.

Se quedó meditando un rato y de pronto se dio cuenta: si el curriculum, algo concreto y estático daba la primera impresión, las redes sociales y aquello que él mismo publicara en la Pingüi-Red, daría la segunda, la tercera, la cuarta…en fin, ¡daría una imagen constante y permanente sobre cada pingüino!

Decidió seguir investigando…el Personal Branding comenzó a parecerle que tenía un gran impacto, mucho poder… entonces, se dispuso también a comprobar la imagen que, viendo los perfiles de mis amigos, tendría de ellos. ¿Sería cierto que podría describirles viendo lo que ellos mismos publicaban? Sus fotos, sus pensamientos, etc…

Revisó el perfil de Ferdinald Pingüinez, sus fiestas en la Universidad Pingüitense ocupaban gran parte de su muro en Facepingüi…parecía muy desenfadado, divertido… en algunas fotos aparecía haciendo bromas “poco divertidas” (para el que las recibía) incluso…sí, en esa juraría que se había pasado un poco con la bebida!…bueno, parece que Ferdinald era juerguista, bromista y poco serio…sin embargo, Juanito le conocía y aunque podía ser todo eso, en sus estudios era un chico muy brillante, había obtenido el número 2 de su promoción en Derecho Pingüinil! En realidad, no le pareció que Ferdinald se mostrara como realmente era: un pingüino comprometido con su futuro, responsable cuando tenía que serlo pero muy divertido en las reuniones de amigos.

Siguió analizando el perfil de otros amigos…a Cloe Pingüez le gustaba compartir sus pensamientos en un Pingüi-Blog de su creación. En su página pudo saber que sus intereses se dirigían hacia la filosofía, la psicología y, en ocasiones, la política. Decidió seguir leyendo. ¿Cómo podía ser que aquella chica socarrona, juerguista y despreocupada del colegio fuera tan seria y estuviera tan preocupada por el origen y evolución de las cosas más profundas del ser humano?

Empezaba a darse cuenta de lo que significaba SER y PARECER. La Pingüi-Red acogía todo y resultaba que siempre (o para casi siempre) permanecía en ella.

A partir de entonces, Juanito seguiría los consejos que las teorías del personal branding proclamaban para que la percepción que se tuviera de él fuera lo que realmente era o, por lo menos, lo que le gustaría que reconocieran en él. Sería, además, un buen ejercicio para clarificar sus ideas. ¿Cómo soy? y ¿a dónde me gustaría llegar? Identificar esos dos puntos le ayudaría a trazar el camino.

1. Lo primero sería saber cuáles eran sus valores. Todos tenemos unos principios y valores que nos describen, la dificultad está en identificarlos y actuar en consecuencia. Los escribió en una lista. Así sería más sencillo recordarlos y volver a ellos si tuviera alguna duda. Además, los pondría en orden para priorizar más rápido:

  • Transparencia
  • Honestidad
  • Responsabilidad
  • Innovación

2. Una vez tuvo claro qué tipo de pingüino era, llegó el momento difícil de saber a dónde quería llegar. Juanito quería llegar a ser un reconocido Ingeniero, encargado de grandes obras, significativas para el entorno y las personas que las usaran…

Se preguntó, dónde podría escribir o publicar imágenes en la Pingüi-Red para que se proyectara su imagen deseada. Buscaba que los demás no sólo le leyeran y vieran sino que hablaran de él en positivo, de sus habilidades, de sus experiencias, etc.

3. Para ello, antes tendría que identificar cuáles eran las habilidades más destacadas.

  • Era detallista, llegando incluso al perfeccionismo. Habría que explicarlo bien, poner todo en positivo, que no pudiera malinterpretarse. ¿Cómo podría transmitir esta cualidad? Tendría que ser muy cuidadoso, no cometer erratas en sus escritos, por ejemplo.
  • Era estructurado, no creía que fuera “cuadriculado” pero sí una persona con orden en sus pensamientos. Para ello, presentaría los temas de manera ordenada y con una lógica sencilla y fácil de seguir.
  • Era perseverante, lo mostraría en cada comunicación, elaboraría un calendario de publicaciones, algo que transmitiera periodicidad en sus acciones en la red.

4. Ya conocía sus habilidades, ahora sólo le quedaban dos pasos importantes. El primero ser activo en las redes sociales; difundir, trasladar, compartir las evidencias de sus habilidades. Debía pensar en la pingüi-Red como un gran escaparate.

5. El segundo paso, debería actuar de manera consecuente y persistir en la transmisión de esa visión de sí mismo. El desánimo no tendría cabida en su actitud!! Lograría, así, fortalecer su imagen en la Red.

Ah! Por último, ¡un detalle importantísimo! Tenía que revisar, en cada cuenta, en cada sitio web, la información personal que se vería de él. Hacer comprobaciones como si fuera otro pingüino pingüinauta cualquiera, sería un excelente ejercicio para chequear qué y cómo se veían sus perfiles. Se estima que aproximadamente más del 90% de los reclutadores utilizan las redes sociales para encontrar candidatos para los procesos de selección.

Buscando trabajo en las redes sociales

 

Un pequeño descuido podría dar al traste con todo su trabajo, no dejaría que un pequeño detalle empañase todos sus esfuerzos. “Una imagen vale más que mil palabras” recordó que su padre la había enseñado ya hacía demasiado tiempo.

Y la nostalgia de la era antes de la glaciación, le invadió. Esa noche, Juanito, descansó arropado por el recuerdo de su familia y amigos entremezclándose las imágenes de tiempo atrás y la modernidad del tiempo que había tenido la suerte de vivir gracias a su arriesgada aventura…

MARÍA TOVAR

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