10. LA ENTREVISTA DE TRABAJO

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Juanito estuvo varios meses formándose en las competencias digitales que había identificado como fundamentales para ponerse a buscar trabajo de nuevo, y pasado este tiempo, cuando ya consideró que se había enriquecido y puesto al día en las últimas tendencias, decidió aventurarse en el mundo de las entrevistas.

Era cierto que ya había tenido su primera entrevista cuando se incorporó a PingüinOil (¡¡y no debió salirle nada mal, porque consiguió el trabajo!!); pero pensándolo bien, ¿habría alguna manera de sacarle más provecho? ¿Cuál sería la mejor manera de presentarse ante un pingüirecruiter? ¿Qué estrategias podría seguir para conseguir demostrar todo su valor, tan sólo en 15 ó 30 minutos de entrevista?

Se dio cuenta de que era un tema con mucha más importancia de la que le había dado hasta ahora, ya que como bien sabía, la primera impresión es fundamental, y ésta determina, nos guste o no, muchas de las oportunidades que luego podamos tener.

Así, empezó a adentrarse un poco en el mundo de las entrevistas.

Al parecer había dos ideas básicas que debía tener en cuenta en todas las entrevistas, y eran:

  • Lo que entrevistador busca:
    • Competencia: ¿puede el candidato hacer este trabajo?
    • Compatibilidad: ¿puede realizar el trabajo aquí?
    • Conexión: ¿puede trabajar con nosotros?
  • Y por otro lado, lo que el candidato quiere:
    • Competencia: ¿puedo/quiero hacer este trabajo?
    • Compatibilidad: ¿puedo desempeñar el trabajo aquí?
    • Conexión: ¿puedo trabajar en esta empresa?
    • Compensación: ¿estoy de acuerdo con lo que me van a pagar?

Se quedó con estas premisas básicas y decidió que cuando fuese teniendo entrevistas, las revisaría e iría contestando una a una antes de tomar ninguna decisión.

Por otro lado, comentó sus inquietudes con su amigo Pablo, y dado que él tenía ya más experiencia que Juanito en el mundo laboral, le dijo que le prestaría un manual de entrevistas que tenía, para que Juanito no se volviese loco buscando información por Internet.

En este manual se hablaba de varios puntos clave:

  • Identificar a tu interlocutor
  • Preparar la entrevista
  • Tipos de entrevista
  • Comunicación no verbal

Los datos que sacó en claro de cada uno de estos puntos fueron los siguientes:

  1. Es fundamental que sepamos con quién estamos hablando. ¿Estamos ante una compañía moderna, innovadora y tecnológica del estilo de Pingoogle o por el contrario nos vamos a presentar ante una empresa menos innovadora y con valores más tradicionales? Esto es importante saberlo para decidir, en primer lugar, si estamos o no interesados en la misma. Una vez que sepamos que la empresa sí nos interesa, hemos de conocerla bien: sector, número de empleados, países en los que tiene actividad, valores de compañía y todo cuanto podamos encontrar en la red acerca de la misma. Esto demostrará interés y disposición por nuestra parte.
  1. Preparar la entrevista es ya un paso más profundo y al que dedicarle más tiempo. Sobre todo, para ir cómodos y seguros, es importante que dominemos nuestra presentación. Tenemos que conocernos bien y tener clara la cronología de nuestro currículum, ya que hemos de demostrar coherencia, conocimiento y seguridad en nosotros mismos. Es lo que los expertos denominan “dominio del autoanálisis” y consiste en tener claro cómo ha sido nuestra trayectoria profesional, qué éxitos hemos conseguido a lo largo de nuestra vida, cómo es nuestro perfil personal y cuáles son nuestras motivaciones.
  1. Por otro lado, existen diferentes tipos de entrevistas, y hemos de conocerlas todas para que cuando nos enfrentemos a una o a otra, sepamos identificarlas y por tanto podamos actuar de una manera u otra.
  • La entrevista más común es la individual, en la que participan dos personas (un entrevistado y un entrevistador). Suelen darse varias de manera sucesiva, por ejemplo una entrevista con el pingüirecruiter de RRHH, otra con el jefe directo, otra con el director… pero todas ellas serían entrevistas separadas e individuales.
  • Por otro lado están las entrevistas de tipo panel-tribunal. En este caso, sigue habiendo un único entrevistado pero los entrevistadores son varios. Es el tipo de entrevista que se utiliza por ejemplo en oposiciones o presentaciones a tribunales. Consiste en una evaluación simultánea de diferentes áreas de especialización. De momento, Juanito no tenía intención de presentarse a ninguna oposición, por lo que probablemente no tendría entrevistas de este tipo.
  • Las entrevistas grupales o dinámicas de grupo son muy frecuentes como primer acercamiento a una empresa. La ventaja de este tipo de entrevistas es que si el número de candidatos es muy elevado, se puede descartar una buena parte de ellos en una única sesión, sin la necesidad de hacer múltiples entrevistas individuales. El objetivo de las mismas es conocer al candidato en un entorno más dinámico, colaborativo y realista; el tipo de evaluación que se hace es por competencias. El entrevistador sigue siendo uno (o en algunos casos varios, actuando uno como facilitador y el resto como observadores) y desempeña un rol más pasivo que en las entrevistas individuales, ya que su función es únicamente facilitadora; los protagonistas van a ser los candidatos, que siempre serán más de uno (para autores como Miller, el número de entrevistador debería oscilar entre 2 y 7; Muchielli en cambio lo fija en grupos de 5 a 10 personas, siendo lo óptimo para él entre 6 y 8 personas).

Dentro de las dinámicas de grupo, algunos tipos son: técnicas de presentación, técnicas divisorias, juegos de desinhibición, técnicas para el conocimiento, técnicas para fomentar la participación, técnicas de planificación o técnicas de organización. Juanito encontró en la bibliografía de su libro una página web muy interesante en la que se explicaban todos estos tipos de dinámicas de grupo y ejemplos de cada una de ellas: www.gestiopolis.com/dinamicas-de-grupo-tecnicas-de-animacion-grupal/

Aunque a Juanito le pareció muy acertada esta clasificación, no quiso quedarse únicamente con eso y decidió explorar un poco en la red. Y tal y como preveía, había miles de clasificaciones diferentes en función ya no sólo del número de entrevistados y entrevistadores, sino también en función del objetivo que éstos últimos persiguen, en función de lo que se evalúe, de la secuencia que se siga, del tipo de preguntas que se haga, etc. Algunos de los vídeos que más explicativos le parecieron, fueron:

https://www.youtube.com/watch?v=QJrnXkGYRLk

https://www.youtube.com/watch?v=3F1uXFyxi7s

https://www.youtube.com/watch?v=CtKTvIdNVFs

 

  1. El último punto que abordaba el manual de su amigo Pablo era el tema de la comunicación no verbal, a la cual le damos mucha menos importancia de la que realmente tiene. Éste supone un 70% de nuestra comunicación, por lo que merece la pena tenerla en cuenta. Algunos tips con los que se quedó fueron:
  • Da la mano con firmeza, trasmitiendo seguridad.
  • Procura sentarte erguido. Muestra interés.
  • Evita cruzar los brazos.
  • Mira a los ojos de tu interlocutor.
  • Procura no moverte demasiado, ni seas rígido.
  • Pon las manos sobre la mesa o la silla.
  • Evita los tics nerviosos (pelo, gafas, boli, etc.).
  • Sonríe de vez en cuando, distensiona el ambiente.
  • Cuida tu aspecto exterior.

Juanito ya consideraba que conocía la estructura de las entrevistas, los aspectos que solían abordarse en las mismas, la manera en que debía comportarse… pero, por aterrizar un poco y concretizar, decidió seguir navegando en la red y hacer un listado de consejos y preguntas frecuentes que suelen hacerse en las entrevistas. Después de ello, ya consideraría que estaba más que preparado para enfrentarse a nuevas entrevistas: ¡¡ya era todo un experto!!

Preguntas sobre la trayectoria profesional:

Háblame de ti, cuéntame lo que has hecho.

¿Estás trabajando? / ¿Por qué has dejado tu empresa? / ¿Cuánto tiempo hace que buscas trabajo? / ¿Cómo es que no has encontrado todavía?

Sobre el último trabajo: ¿Qué te gustó más/menos del puesto? / ¿A qué problemas te has enfrentado en tu último puesto? Comenta algunos problemas que resolviste / Cuéntame qué cosas aprendiste / ¿Qué opinión tienes de tu ex jefe(a)? ¿Qué cualidades admirabas de él/ella?

¿Qué nos puedes aportar? ¿Cuáles son tus logros más destacables? ¿Cómo has contribuido a tu última empresa?

Preguntas sobre puntos fuertes y débiles:

¿Cuáles son tus puntos fuertes?

Háblame de tus debilidades y limitaciones

Descríbeme una situación difícil que demuestre tu capacidad para superar obstáculos o resolver problemas.

Consejos a la hora de explicar tus puntos débiles:

  • Proporcionar un punto débil que realmente no lo sea desde el punto de vista de la empresa. Ejemplo: “Algunas personas dicen que soy muy rígido en cuanto a plazos”.
  • Redirigir o positivizar el enfoque de la pregunta. Ejemplo: “Tengo una experiencia limitada en “X”. Sin embargo, en mi anterior puesto yo no sabía cómo hacer “Y”, investigué y fui operativo en un breve periodo de tiempo”

Preguntas sobre a empresa y el puesto:

¿Qué sabes de nuestra compañía?

– ¿Por qué quieres trabajar en nuestra empresa?
– ¿Qué tendencias ves en el sector?
– ¿Estás en otros procesos de selección?
– ¿Cuál era tu último salario?
– ¿Cuáles son tus expectativas salariales actuales?
– ¿Por qué crees que deberíamos contratarte?
– ¿Cuál es tu empresa ideal? Descríbela.

Lo que podemos/debemos preguntar:

  • Sobre la empresa: sector de actividad, cifra de negocios, resultados, estrategia general, organigrama, cultura de empresa, valores…
  • Sobre el puesto: principales responsabilidades, situación en el organigrama, objetivos y medición de los mismos, razón por la que existe la vacante, margen de iniciativa…

Otra cosa importante que Juanito decidió hacer fue traducir todas estas preguntas, así como las respuestas que se había preparado, tanto al inglés como al Pingüil, el dialecto de PingüiYork. Así, estaría preparado por si le pedían que hablase en otro idioma.

En términos generales, las conclusiones a las que llegó Juanito fueron que debía llevar pensados ejemplos de situaciones concretas que expliquen y demuestren lo que cuenta en la entrevista (por ejemplo, si dice que es una persona responsable, probablemente le pidan que describa una situación en la que lo fue); debía cuidar su aspecto y comunicación no verbal; debía ir informado a las entrevistas, ya que ello demuestra interés, entusiasmo, ilusión; y sobre todo, ¡no olvidar ser él mismo!

Y ahora… ¿sería capaz de poner en práctica lo aprendido?

 

CARMEN DE LIS

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